Mi fuerza recae
sobre mi carne, sobre mi vena que condena a una fecha de expiración. Mi ira
arde su ansiedad para mi agresividad, que se presenta para que la conozcas
implacable y severa sobre todo tu cuerpo y el mío; con la palabra dura que se
destaca por su respetuosa insensibilidad: para construir mi humanidad y romperte;
para rosearte tierra si cómodo te siente dentro del hoyo donde yaces expectante;
para prestarte mis dos brazo, el empuje de mis piernas contra la superficie
vacilante, mi torso firme a su suelo, y mis ojos fijos sobre tu curiosidad…
cuando resistas a caer al masoquismo mental.
La debilidad consigue
su merecido desprecio mientras yo cobro utilidad en ímpetu a la rabia. Por tu
desquiciado malentendido emocionalmente contradictorio te regalo indiferencia. Que brota tan natural como agua de la tierra, más que de la figura del
silencio de mi acontecimiento, en arrancarte la dignidad de verme directamente
a los ojos, que es el respeto original. La confianza una vez perdida es lo más
difícil sino imposible de recuperar.
Perece tu existir (que no debes trabajar en dirección a mí), hasta que tengas la madurez de ordenar
cada cosa en su lugar, con la finalidad de conseguir la cordura que no sabes hechas tanto de
menos. Cuando abandones tu penosa presunción te dejará de molestar mi
desentendimiento. Y entonces seré yo la
que tendrá que aprender a volver a mirar a los ojos otra vez; que es mi perdón
y mi propia dignidad. La fortaleza se comprueba con sanidad mental.
Dedicado y en
agradecimiento a todos los débiles.
Titulo original
“Fuck you”
Pts. Of Athrty.
"Tanto se requiere de coraje para reconocer que se ha fallado, como de humildad para perdonar."
2 comentarios:
Pienso en Dido pasando ante Enéas. Me siento tocado.
Ay, ay, ay, qué complicadas son a veces las relaciones.
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