" ES MEJOR ENCENDER UNA VELA QUE MALDECIR LA OSCURIDAD."
Mostrando entradas con la etiqueta El frenesí de mis fantasias. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta El frenesí de mis fantasias. Mostrar todas las entradas

lunes, 21 de marzo de 2016

Too little time

I wish I said something else that last day, I wish I said everything I thought of while being with you this short couple of days. I also wanted my last five minutes to let you know how dauntingly comfortable I felt around you, that even the occasional silence between us was meaningful, filled with uncertainty, insecurity, and maybe a bit of desperation. But I did not take my last five minutes. I lost them after walking away that day.

I wanted to show you all the love that is possible to fit into a time table between ice breaking and your eager pursue to jump into emptiness, but it just wasn´t enough. Every time I wanted to look into your eyes caress your face and reply ¨yes my love¨ but I couldn´t grasp my courage. In a way I didn´t want words to take the space and time I needed to feel and breathe your warm skin, or to look into your eyes and tell you how much I love hearing your voice, and that you gripping my hand felt just like being at home. I guess time is too little for all that honest love.   

I wish maybe one day I could wait for you at the bottom of a cliff so you could jump into my sweet embrace. I think I know how much you would love that and I can almost see you smiling back at me. And I would love to have all the time to warm your nights with all my colours. We would have so much time that we could even watch all the Disney movies we want and still easily arrange to cipher both of earth´s skies. And I know you would love that too.


But in the end I can only come down to tell you one single wish, and that was the last thing I asked you before walking away that day… Please take good care of yourself. Because most of all, I want you to keep that expression of joy that only thin air under your feet is able to give you. And that is defiantly what I would love the most. 

...And I think my five minutes are up. 


lunes, 21 de diciembre de 2015

Pensando en ti

Su sonrisa era lo más lindo, pero él no se acordaba más que la tenía. Estaba sepultada bajo escombros que no podría asegurar de qué eran. No tuve el tiempo suficiente como para descubrir si eran de trabajo, estrés tal vez, amores amargos… pero sé que estaba ahí en algún lugar de su ser. Me encantó la misma noche que lo conocí. Me gustó su decisión, su voluntad, y su asertividad. Sonrisas hay muchas, y varias de las que es peligroso no cuidarse, algunas te estafan, otras te rompen el corazón.

La tuya es sincera, sincera porque así te enfrentas a la vida y a las personas. Y si me engaño no tengas miedo lindo, porque como tú, soy igual de fuerte. No de esa fuerza que me levantó en tus brazos con el mínimo esfuerzo, pero sí de la fuerza que no le teme a la desilusión, porque no espero nada de vos, no espero nada de vos, y así es difícil romperme el corazón.    


Me di cuenta en tus fotografías más antiguas que las sonrisas se escapaban solas por tu boca. Hoy me tienes pensando en ti.


jueves, 9 de agosto de 2012

Mi constante de fidelidad

                                                               Un Instante

                                                                   - 1 -

Mi buen amigo me alargó la cuartilla mecanografiada, con cierta timidez que adiviné en su gesto un tanto brusco y, disimulando su actitud expectante, esperó que leyese aquellas líneas en que había vaciado sus sentimientos, dolorosos y secretos, en que abría su alma en perspectivas que yo no sospechaba.

“No está tan mal,” le manifesté sin gran convicción, quizá con algo de crueldad, pues todo su ser traslucía el deseo de escuchar una palabra grata que le arrebatara su timidez y le permitiera una sonrisa confiada.


“No está mal,” repetí, “Déjame guardarla para releerla más tarde, con calma.”

Se alejó haciendo ademán vago con sus manos de dedos largos y nerviosos, acompasando el movimiento de sus brazos a sus pasos lentos y a su espalda ligeramente inclinada. Me infundió una sensación de indefinible tristeza y compasión, pues sabía que sufría y no estaba al alcance de mi amistad aliviar sus pesares.

Cerré mi puerta sin ruido y, en mi cómodo rincón, volví a recorrer con los ojos el ensayo, que vertió en mi materialismo un hálito de indefinible angustia, que no intento describir pues sería incapaz de lograrlo. A ustedes, lectores, les dejo esa tarea. El autor ha desgranado entre versos libres --humilde confesión, tal vez-- las glosas que sus inquietudes le han hecho verter en su “Instante”:

“Hoy la he visto,
otra vez,
al pasar,
como al descuido.
Ella me ha mirado,
sin ver,
sin una sonrisa,
sin un ademán.”

Cuando la divisé venir en medio de la multitud, la calle pareció quedar vacía de todo cuanto la colmaba. Hombres, mujeres, niños, vehículos, anuncios luminosos, quedaron velados en una bruma irreal. Sólo se destacaba, nítida, su figura alta, delgada, de elegantes movimientos y de cuyos ojos emanaba una frialdad insólita que me sobrecogió. Nada contenía de la dulzura que le conocí un día largo




- 2 -

de amor y de ilusión, en que compartimos el camino de los años nuevos, simples, porque la felicidad es simple y no anidan en los corazones complejos de mañanas inciertos.
__________________________________________________________



Azar, fuerza natural e infinita que rueda en dirección al objeto imprevisto. Relaja el hilo que resiste la nube de flechas de expansión y alcance geométrico. Su mano estirada hacia mi asiento me ha invitado a bailar un desacertado número de veces -si es que pretendiese contar.- Hemos sido río sorteando piedras y rocas. Revolcando miradas que asientan gestos, y afirman lecciones. Nos miramos para resaltar detalles de alcance que tradicionalmente ignoramos. Nos miramos como si el fin arrasase al perder una indicación cardinal. Nos miramos para aconsejarnos con nuestro lenguaje de labios cerrados. Nos miramos con la atención que le presta el oído al secreto. Nos miramos con la variación de su constante fidelidad. Nos miramos como si estuviésemos continuamente enamorados, ó como dos personas con la misma paciencia. La persuasión de una serpiente no es competencia para una faz simplemente sincera, ni tampoco para quién estime contemplarla.

Me la ha entregado de raíz y de pétalos, como si fuese agua entre los dedos: “siémbrala, dale de beber, y da la vuelta para nunca mas verla.” Así son sus regalos, crueles y hermosos. Idénticos al dolor que me causaría si nunca hubiese sabido lo que es sufrir. Pero me enamora, a pesar de su justa severidad. Cuando menos espero por él, está su gesto contagioso de ojos blando y boca lozana. Me arrodillo para conceder obediencia. De la misma forma en que sostengo, az-zahr corre de entre mis dedos. Ya que es cierto no es mía sino para mí. Idéntico a absolutamente todo.

Saltó a la vista de entre ripios de papeles empolvados. Una sola hoja doblada en cuatro partes. Perforada de dos agujeros a un extremo. Áurea, impresión perdida de alguna maquina de escribir sin dueño -se lee con ternura el desnivel de sus letras (sonrío).- Sentí su final muy familiar. Hábil y asesino, conforme a la fortuna de la casualidad rutinariamente menospreciada e impermeable al paso del tiempo “…porque la felicidad es simple y no anidan en los corazones complejos de mañanas inciertos.”

¿Puedes reconocer la vida entera …la vida entera, en dos minutos de melodía?... Yo me enamoro sin más cada vez que la escucho.


sábado, 9 de junio de 2012

Princesa China

Requiere delicado tacto enfrentar caracteres que durante su tiempo de vida no considerarán la posibilidad de desligarse de un denso consciente propio, para dar sentido a formas ligeramente más altruistas. Es desolador asentir que el destino en sucesión sea encaminado por la necedad. Se hallan figuras que prestan vaga atención al entorno. La mala costumbre libra de oír, ver, y hasta percibir, para consiguiente afrontar una imagen propia ideada, o peor aún desconocida. Si no reconoces los colores del viento ¿cómo lograrás verte en su reflejo?, para mirar y comprender que “tus ojos son mis ojos, y tu piel es mi piel.”(*1) Luego, te podría asegurar que dentro del vacío de este Universo, el árbol se supo árbol después de haberse escuchado en el viento.

Se sintió tan parecido a antes. Y sin embargo, no hay derrota mientras exista anhelo de purificación, determinación hacia la alineación del yo, obra por el vacío del corazón. Quién mejor que uno mismo, el que auriga entre el cielo y la tierra, para poner a prueba la misma mierda de siempre. Y en contraparte ejercitar “la doctrina del corazón,”(*2) que solo puede conducir a favor del orden perfecto de la naturaleza llena de gracia. “Auxilia a la naturaleza y trabaja con ella; y la naturaleza te tendrá por uno de sus creadores, obedeciéndote.”(*3)

El interminable trabajo del ser humano es demostrarse un ser paulatinamente encaminado hacia mejor de todo lo que antes era; considera “antes,” tan pronto como ayer, o hace solamente un instante. La labor es eterna cuando se trata de hacer de tu humanidad narcisa, humildad; "Aléjate de la luz del sol hacia la sombra, para dar más sitio a los otros.”(*4) A su vez, cual obstinado disipa energía en convertir al gentío, resulta igual de ignorante que el mismísimo ilusionado en sí mismo, ¿qué valor tiene imponer el camino, cuando el camino es uno mismo? Sin sentido es el esfuerzo del educador, para el vanidoso que no apacigua la ofuscada batalla por “la razón.” “…Su rueda gira para todos, tanto para los humildes como para los orgullosos. La doctrina del ojo es para la multitud; la doctrina del corazón para los elegidos. Los primeros repiten, orgullosos: –“Ved, yo sé”–; los últimos, aquellos que humildemente recogieron su cosecha, confiesan en voz baja –“Así he oído yo.”–…”(*5) Quien quiera cultivarse del buen ejemplo, será quién ponga en evidencia de acción, que la mejor forma de aprender es demostrando. La humanidad en su mundo así demuestra ser una cadena perpetua de abundante aprendizaje, pero tristemente no precisamente de los mejores ejemplos. Demostrarme a mi misma que las cosas en mi tiempo de vida pueden improvisar hacia mejor es mi labor inmortal.

Irrumpió pena repentina, quejas escritas en suspiros, lamentos de ahora por lo que fue cuando estruendo irrumpía la paz de mi mente. Los aspectos del exterior y de quién era se mantenían aislados de mi conciencia, mi atención crecía difusa, la concentración se me había escapado de las manos. Sufría por la ilusión de lo que no soy, y por cualquier cosa más o menos impresionable. “La satisfacción de sí mismo, oh discípulo, es una torre altísima, a la cual un insensato vanidoso subió. Allí se sienta en orgullosa soledad, inadvertido a todos, salvo a él mismo.”(*6) Ya sabes cómo comienza, se va atando desde la laringe debilitando las cuerdas vocales. No importa cuánto grites, ahorca suavemente la faringe para no dejar aire que escape con sola palabra. Te lanza al abandono, clausurado en un pedestal, con el estómago sin apetito hasta horas después. El fenómeno termina milagrosamente sobre tus mejillas luego de que las pupilas se bañen en terso ímpetu, con la esperanza de despejar lo real de lo falso, lo transitorio de lo eterno. Antes de emprender tu jornada, antes de dar el primer paso.

La tranquilidad del cuerpo en ese momento es aliviante y totalmente esperanzadora. Idéntico a uno de los momentos que más disfruto en el día. Empieza una hora antes del atardecer, cuando la iluminación es perfecta y el viento conforta la respiración. Para mí, es la hora divina sobre la tierra. Tal como lo es la primera hora, después de que ha amanecido el sol sobre faz verde azulada. La más linda sinfonía de colores advierten esos momentos ante la suerte de parpados bien abiertos, ante la bienvenida que le ofrezca la piel. “Sentará tiempo de descanso;” sopla el contorno del Oeste. “Levantará danza el Dragón;” zumban las hojas del Este. A ambos he aprendido a suspirar en agradecimiento.

Se estableció el misticismo de mi más sincero ser. La fragilidad tan pura en su convicción de paz. Frustración se sintió como en casa. Ya sabes, eso de un deseo o una ilusión fracasada, como la de probar pedirle mangos a un guayabo, u obsequiarle perlas a los cerdos. Descubro prueba intangible de fuerte presencia que deja en evidencia rotunda una candidez pura, pacifica, y frustrada.

A pesar de tal desamparo, no puede haber desilusión contenida cuando se obra por lo mejor de tu propia humanidad: lugar sagrado donde se entrega la oportunidad del perdón que nadie te ha pedido, y por sobre todo, aunque nadie te lo haya pedido. De la misma forma te perdona la oscuridad… con rayo de luz recién nacido al despertar, después de haber actuado igual de arrogante, frívolo, y codicioso que el día anterior. Para el sabio no es tarde perdonar. Con la indulgencia de quien tiene presente alguna vez haber sido bien obrado, libre de exclusiones debido a procedencia o destino. Con la devoción del altruista y el entusiasmo del filántropo, de tomar la iniciativa de amar todas las cosas. Cometo en total comprensión, que para sonreírle a la belleza no poseo la necesidad de aferrarme a ella. Entiendo la paz del espíritu como única preciada posesión. Así vuelve a respirar la ilusión frustrada, agotada de aguantar tanto el aire bajo profundidad. El regocijo del aire en mi cuerpo es consecuente al reconciliar vida con absolutamente todo lo que vibra alrededor, móvil o inmuto. Respiro, limpio y profundo como el júbilo del tronco entre vientos a su verde vivito. Que en cuanto cese la delicadeza del ser, la compasión del espíritu rigidiza…la compasión del espíritu rigidiza. Celebro mi fragilidad respirando, que al contrario de matarme, más fuerte me ha hecho.

“Cuando el hombre está vivo, es tierno y flexible; cuando muere, duro y rígido.” “Animales y plantas, cuando nacen son frágiles y tiernas, y al morir quedan mustias y secas. Luego lo duro y lo rígido pertenece a la muerte; lo tierno y lo flexible, a la vida. Por esto el soldado duro no vence en las batallas y el árbol rígido es quebrado por el viento. El lugar del fuerte y del grande es bajo; el del débil y tierno, alto.”(*7)

El aire que respiras circula a través mío junto a la claridad de la primera hora, me abraza los pies consintiéndome a dar segura el primer paso del día. El silencio de la mente deja espacio para experimentar el momento, te vuelves alerta a todos tus elementos cambiantes, pensamientos, sentimientos, emociones, imágenes, secuencias, todos iluminados simplemente por escuchar, por prestar atención. “Te mantienes alerta, no permitiéndote volverte distraído. Cuando desarrollas conciencia y concentración juntas, consigues una mente balanceada. A medida que esta conciencia penetrante se va desarrollando, revela muchos aspectos del mundo y de quien eres. Ves con una directa y clara visión que todo, incluyéndote, está fluyendo, en flujo, en transformación. No hay un solo elemento en tu mente o cuerpo que es estable. Esta sabiduría no viene de un estado en particular, sino de una cercana observación de tu propia mente.”(*8) Aproximarse lo más posible al yo verdadero da la impresión de estar aquí y en todo sin necesidad de abandonar tú suelo. No existe belleza que sobrepase a la realidad de este mismo momento. No existe hermosura superable a la transparencia en cualquiera de sus formas, de cristal, de agua, del alma. Es posible lo percibamos alguna vez. O quizá, lo hayamos vivido ya al perder la mirada sosiega en el horizonte, mientras respirábamos la lluvia emergiendo de la tierra. Capturada trayecto arriba.

¿Sabías que en el momento y lugar de nacimiento: horas de rango, día, mes, año, estación climática, fase lunar, hemisferio de la tierra, dirección de la rosa de los vientos, genero, tu naturaleza es designada por el cosmos, para ser tú receptor y protagonista de tu vida, para relacionarte con el mundo exterior desde tu íntimo origen? Y como si lo último no fuese suficiente, el linaje de tus ancestros lo llevas intrínseco a los huesos. Y con el, todo el peso de sus ilusiones y desilusiones estampando su manda claroscura. Y sin embargo, a pesar de todo lo especial que puedas ser, con excepción del más limpio reconocimiento de lo que fuiste en comparación a lo que eres ahora con respecto a tu rededor, nada en todo momento de vida, te puede justificar ser el idiota infeliz que patéticamente continúas siendo. “El devoto egoísta vive inútilmente. Vive en vano el hombre que no realiza en la vida la obra para la que nació.”(*9)


“TEN PACIENCIA CANDIDATO, COMO QUIEN NO TEME FALLAR, NI PROCURA TRIUNFAR.” (*10)


(*1) Chambao. Pokito a poko.
(*2,3,4,5,6,9,10) Fragmentos extraídos del Libro de los preceptos de oro por Helena Petrovna Blavatsky. "La Voz del Silencio."
(*7) Lao Tse. "Tao Teh King." Filosofía y Religión del Lejano Oriente.
(*8) He was born Richard Alpert. "Ram Dass Journey of Awakening: A Meditator´s Guidebook."

viernes, 21 de octubre de 2011

Inexistencia


Mi fuerza recae sobre mi carne, sobre mi vena que condena a una fecha de expiración. Mi ira arde su ansiedad para mi agresividad, que se presenta para que la conozcas implacable y severa sobre todo tu cuerpo y el mío; con la palabra dura que se destaca por su respetuosa insensibilidad: para construir mi humanidad y romperte; para rosearte tierra si cómodo te siente dentro del hoyo donde yaces expectante; para prestarte mis dos brazo, el empuje de mis piernas contra la superficie vacilante, mi torso firme a su suelo, y mis ojos fijos sobre tu curiosidad… cuando resistas a caer al masoquismo mental.

La debilidad consigue su merecido desprecio mientras yo cobro utilidad en ímpetu a la rabia. Por tu desquiciado malentendido emocionalmente contradictorio te regalo indiferencia. Que brota tan natural como agua de la tierra, más que de la figura del silencio de mi acontecimiento, en arrancarte la dignidad de verme directamente a los ojos, que es el respeto original. La confianza una vez perdida es lo más difícil sino imposible de recuperar.

Perece tu existir (que no debes trabajar en dirección a mí), hasta que tengas la madurez de ordenar cada cosa en su lugar, con la finalidad de conseguir la cordura que no sabes hechas tanto de menos. Cuando abandones tu penosa presunción te dejará de molestar mi desentendimiento. Y entonces seré yo la que tendrá que aprender a volver a mirar a los ojos otra vez; que es mi perdón y mi propia dignidad. La fortaleza se comprueba con sanidad mental.


Dedicado y en agradecimiento a todos los débiles.
Titulo original “Fuck you”

Pts. Of Athrty.


"Tanto se requiere de coraje para reconocer que se ha fallado, como de humildad para perdonar."


sábado, 17 de septiembre de 2011

Una mente peligrosa





 Haz hecho de mí una superficie permeable, conciencia animada, sobre la cual proyectas lo mas profundo de tu ser. Poséeme dentro de tu mente, es la libertad que nadie te puede arrancar, es exactamente por eso, y lee bien esto… jamás me vuelvas a preguntar si te paseas por mi pensamiento.
--Nunca más--

 Eres una fuente de pasión inmadura, tendencia peligrosa por su urgencia de poseer. Eres instinto arterial predecible, pidiendo que por favor te sostengan.
 --No existe dueño sin su propio sentido de dependencia.--

 Haz de mí el espejismo de tus deseos, conciencia animada, sobre la cual proyectas solamente todo lo que tiene que ver contigo. Poséeme dentro de tu mente, es la libertad que nadie te puede arrancar y a la vez tu propio encierro eterno que me imagina cautiva.

 Entiendo, yo también tengo mis prisioneros, es que no pierdo el instinto infantil de jugar. Pero en contrastes tengo la bondad y la frialdad para hacer intransable el derecho a elegir. Decisión que me exenta de causas viscerales predecibles para volver mi pasión obsesiva manejable, y educar así al pensamiento a dejar sus posesiones, es decir, abandonar mis dependencias.
 --Tendencia inofensiva por urgencia de libertad.--

 Los dueños pensarían… "una mente peligrosa."

jueves, 4 de agosto de 2011

La verdad me divierte


Jamás es errónea la respuesta, si la pregunta. Que contesto lo que asumimos ambos quieres preguntar, es otra cosa, empatía pienso. Que en caso mi boca responda exactamente lo que estás preguntando, lo cuál no sería imaginación, sí sentimiento, jamás entenderías a menos que te quieras probar mí piel… y viceversa (para no parecer tan egocéntrica).

Esta noche me siento receptiva, en dosis extra que la de costumbre. La música del viento en el bambú que quiere hacerse mi mejor amiga; el aroma a especias y cuero del Reserva Cabernet de la cena; el frío de la noche invadiendo mi cabeza para afectar con respuestas involuntarias al resto de mi cuerpo; o quizá el estado de ánimo de la luna. Sugestiones cotidianas que me invitan a experimentar alguna novedad derivada. Que a lo desconocido se respeta con miedo me tiene con poco cuidado. Creo verlo asomar con cada paso que toma mas distante a mi, voy olvidandole, pero tampoco quiero retumbar con pena por deseosa.

"Vas a 100 por hora," me dibujó Adrián la segunda vez que lo conocí; “Es fuerte lo tuyo. Tienen que mantenerte cortita.” Respondí riendo. Conozco mi nebulosa en plea, proyecta bajamar en acecho. La incertidumbre de no saber hasta que nivel de sus cuerpos les llega la marea los pone nerviosos. Son tan obvios, me divierte la verdad. Escapa la velocidad real que se sabe controla la luna, cuando veo se esconden del único lugar de mi cuerpo que responde siempre en silencio. Involuntario y honesto. Se delatan en actitud y confiesan en palabra como si los estuviese amenazando. Yo, a labios cerrados. No hace falta desbordar la copa, con una mirada justo al blanco por sola respuesta es suficiente.

No soy estúpida pero bebo a la ligera hasta llegar a mi limite. Mientras degusto mi viento va barriendo el cemento de piedras, no me pregunto mucho más porque no veo problemas. Que si respondiera las mismas palabras que pienso y quiero decir sin saltarme la sinapsis vinculada a la traducción conocida por todos; y en adición, cayera con mejor cautela el sinpensar de mi oleaje, sería una genio. Bueno, "¿qué es perfecto?" Eso si perfecto es entender la voz de mis vocales y no de mi mente (asumamos empatía). Pero si formulas la pregunta correcta entenderías que para sobrevivir a la tormenta perfecta debes invertir lo respuesta anterior (asumamos egoísmo). Agrega a eso, si me preguntas por el instante rodeado de los caprichos de la luna de ahora mismo. Que en otro momento, sería otro tema.

sábado, 2 de julio de 2011

¿Cuántas veces?

Como no sabemos cuando vamos a morir, llegamos a creer que la vida es un pozo inagotable. Sin embargo, todo sucede sólo un cierto número de veces. Y no demasiadas.

¡En cuántas ocasiones te vendrá a la memoria aquella tarde de tu infancia, una tarde que ha marcado el resto de tu existencia!
Una tarde tan importante que ni siquiera puedes concebir tu vida sin ella. Quizás cuatro o cinco veces. Quizás ni siquiera eso.

¿Y cuántas veces contemplarás la luna llena? Quizás veinte.
Y, sin embargo, todo parece ilimitado".

De la película El cielo protector (1989)



El verdadero amor no se conoce por lo que exige, sino por lo que ofrece.”
Jacinto Benavente (1866-1954) Dramaturgo español.


Te ofrezco detenerte ante una luna llena fascinada por tu atención.
Te ofrezco tiempo en transformación para admirar.
Te ofrezco la oportunidad de un imprevisto para confundirte.
Te ofrezco ceder un momento de tu vida para recordar.
Te ofrezco jamás perder la capacidad de asombrarte…
por las cosas más sencillas y reales, que es belleza en su máxima expresión.
…te ofrezco el desafío de disfrutar-me.

Me tienes, (y no me tienes).
Porque no eres muy parecido a mí, y tampoco muy distinto.



¿Cuántas veces contemplarás amor de verdad?
...Este preciso instante se ha vuelto tuyo y mío...

martes, 21 de junio de 2011

El me canta, yo le bailo

No es porque este pueblo se volverá isleño algún día de aquí a doscientos años, ya que estoy segura este lugar se separará del continente en algún momento. No es un problema medioambiental. No es un problema político. No es un problema económico. No es un problema social. No es un problema cultural. El problema es todo lo anterior y es mío, que pienso que el karma de este país es denso y no puede sostener su propio peso. Y pensándolo bien, no es un problema sino ambición infinita traducida en descontento cíclico.

Sebastián piensa que influye la genética, yo le digo que es intrínseco del alma. Si, definitivamente del alma. Existimos, esas personas que donde quiera que estemos siempre nos sentiremos extranjeros. Para nosotros, no hay mas hogar que la tonada de una canción, mas familia que los sabios bien experimentados elementos naturales, mas “media naranja” que los brazos del viento rodeados de una bonita vista del mundo.

Escuché una vez a alguien decir que una persona es de donde están sus hijos. Pienso esa es otra excusa mas de aferro sentimental. Graduarse de la Universidad, casarse joven, una linda casa, tener hijos, del trabajo al colegio y a la cama. Una opción socialmente esperada, tradicional, y cómoda. Que “como todos hacen, yo también hago. Porque así se debe vivir para no correr el riesgo de quedar solo. Porque la soledad es lo peor que te puede pasar.”

¿Donde queda el trabajo a la felicidad?... la búsqueda de la naturaleza propia.

Creo gente, nos inculcan por presión que el miedo es el camino a seguir, que la seguridad es la única opción porque los riesgos pueden lastimar. Creo gente, que los años pasan desapercibidos. Empiezan recién a prestar atención a lo que hay dentro latiendo cuando baja el tono del compás, y toca a cambio el miedo a la puerta de nuevo, pero esta vez con razón. Se les está acabando el tiempo y recién caen en cuenta que vivieron ellos lo mismo de siempre, lo que otros quisieron, y los otros a su vez lo que el resto. Que lo socio-cultural impone tradición para pensarse con derecho a dictar que es mejor para todos.

Mi naturaleza es danzar -un latido al que por la torpeza de la inexperiencia no presté atención en el tiempo preciso.- Mi hogar es mi verdad. Mi hogar es mi soledad, que es a lo único a lo que me puedo aferrar. Ahora me queda por supervivencia emigrar, hasta que el cuerpo aguante o mi corazón cambie su ritmo. Mi naturaleza se ha transformado en soledad, que si no echo a volar de pena moriré. Y se después de llegar volveré a volar. No por motivo medioambiental. No por motivo político. No por motivo económico. No por motivo social. No por motivo cultural. No porque esté escapando de lo tradicional. Sino porque escucho fuerte la tonada del corazón y así mismo armonioso mi cuerpo se deja llevar.

Dance at the sea


Este es el ritmo que me tocas corazón, con tu letra me dedicas una ambición infinita.
El me canta, yo le bailo, para sentirnos felices en casa.




What if there was no light.
Nothing wrong, nothing right.
What if there was no time?
And no reason or rhyme?
What if you should decide
That you don't want me there by your side.
That you don't want me there in your life.

What if I got it wrong?
And no poem or song..
Could put right what I got wrong,
Or make you feel I belong
What if you should decide
That you don't want me there by your side
That you don't want me there in your life.

Oooooh, that's right
Let's take a breath, jump over the side.
Oooooh, that's right
How can you know it if you don't even try?
Oooooh, that's right

Every step that you take
Could be your biggest mistake
It could bend or it could break
But that's the risk that you take
What if you should decide
That you don't want me there in your life.
That you don't want me there by your side.

Oooooh, that's right
Let's take a breath jump over the side.
Oooooh, that's right
How can you know it when you don't even try?
Oooooh, that's right

Oooooh, that's right
Let's take a breath jump over the side
Oooooh, that's right
You know that darkness always turns into light
Oooooh, that's right..


"See the false as false, The true as true. Look into your heart. Follow your nature." Buddha

sábado, 9 de abril de 2011

Sin edad...



despierto,
hoy,
más joven que hace diez años…
más vieja también,
pero perplejo,
no lo verás en mi piel.
Me lo dirás, y dudarás de mi existencia.

Habrás de observar sobre lo que no se puede ver.
Alboreada, imposible de eludir,
habrás de percibir etérea mi presencia,
eternizada como un arroyo sin edad
despierto al alba…

Despierto,
a cobijo de cuna lunar,
donde brota gota infinita.

Corren las piedras en senda,
como semillas volaran en viento.
Conquistado se esfuma mi cuerpo,
soberana alma de su corriente.
Acaricio piadosa el ruido que escolta,
arrastrado a mi orilla incorpórea,
lava tus pies,
te brindaré paz de beber
... sin edad…

Despierto,
encanto,
hechizo, en la mística profunda de mi elipsis.
Mi cuerpo es agua que vence su cause rabioso,
Salpica palabra cuidadosa, entrañable,
para entender el camino...
servicial,
vence el pensamiento infinito…

eleva mi despertar…
Para servir fiel la verdad sin edad…

Despierto,
testigo de mis pensamientos…
para ver transparente falso lo falso,
como verdad lo verdadero.

Sin edad despierto…
testigo de mis pensamientos.




Awake.
Be the witness of your thoughts.

Buddha
________________________________________

...Yo vide una garza mora
Dandole combate a un rio
Asi es como se enamora
Tu corazon con el mio...

...Anda muchacho a la casa
Y me traes la carabina
Pa mata este gavilan
Que no me deja gallina...

...La luna me esta mirando
Yo no se lo que me ve
Yo tengo la ropa limpia
Ayer tarde la lave...

sábado, 2 de abril de 2011

Histeria Airense



Dibujaban un corazón con los pies.
Van al compás el uno del otro.
Se mueven en un momento perfecto que parece eterno.

Ella ya le cantó con toda la fuerza de la boca de su estomago. El le canta ahora como florece el vino en el campo Argentino. El le canta, pero ella baila, baila con otro un tango elegante y distraído. El maldice la huella, que se la llevó… le falta su amor.

Vestidos. Colores elegantes de antaño barren el piso, sacuden las faldas que van debajo de las rodillas. Y el polvo de los tacos no se resiste a mirar las bombachas desinhibidas.

Vuelve insolente ella, pero de rojo esta vez, con el vestido rajado hasta la ingle, demandándole al bandoneón la angustia de no poder querer, pedirle, ni llorarle que le devuelva su juventud.

¿Volverá a florecer nuestro querer como aquella flor? Le canta su amor. Mientras, ellos bailan, con los cuerpos muy juntos y furiosos. Paso rápido y peinados intactos.

Juntos al final cantándose amor primaveral, dos, tres pasos hacia atrás. Vuelve la cintura a sus manos dominantes. Arrastra su ensanchada entrepierna arrepentida a su prepotente cadera, en seguidilla. Ella se deja mansa y cariñosa. Hasta que brusco su pasó atrás… revoltosa!

Si, una, dos, tres veces. No, cuatro, cinco, seis... vuelven, con los labios rotos después de la bofetada, pidiendo de la fuente... para beber.

_____________________________________________
El amor es como una pirueta, vives un instante en el aire, pero si te falla el reflejo te parte los sesos.

sábado, 26 de febrero de 2011

El beso de la muerte

Me dejé caer por la baranda a las puertas abiertas de las ventanas de la habitación, para notar que los hechizos de miel brotada desde la nueva luna, han hecho el efecto sucesivo sobre lo que otra vez se quería llevar el viento.

¿Qué hace una mujer vampyrus al encontrar una deliciosa silueta masculina encerrando un sueño sigiloso, de ondulaciones castañas y textura caucásica, enrredado entre el algodón blanco de las sabanas, celosas de mi mirada acechando su alma sincera –la mas preciada belleza- reposando sobre las horas de la madrugada, que inauguran el principio del fin de semana de acalorado Febrero?


…lo mismo que hace la arañita al encontrar un imprudente en su casita. Alzar la ceja izquierda, comerse el labio inferior con la lengua, y cuando la boca se va derritiendo, voltear la vista para seguir tejiendo asuntos de hilos frios, ya que antes y después de cada comida hay que tener los colmillos frescos y las zarpas limpias.

Entonces, muerde sus partes mas blandas, las ya conocidas vitales, para hidratar los labios secos en su jadeo, enlaza sin soltar, asfixia lentamente para que el desafortunado saboree el éxtasis del término de su aliento entre sus patas, y de un zarpazo inesperado le besa el cuello con los dientes, para terminar piadosamente su agonía. Y nada más.

Es en este momento cuando solamente quedan dos impensados auxilios para el alma infinita y su cuerpo perecedero. ¿Vivir la condena de la vida eterna en la indiferencia del olvido, o vivir muriendo día y noche su redundancia bajo cada poro cubriendo la piel, que como acto reflejo vuelve terciopelo en su recuerdo?

¿Morir en vida o vivir la muerte?
No es tan sencillo, no es algo que se pueda escoger.
Es algo que te toca. Es algo que nos toca.

Dejé luego las manillas del reloj andar para no escuchar al tiempo reclamar su espacio entre nosotros. Cuando la tenue luna desvanecía entre el soplo de las cortinas, él se levantó, selló el pacto con un beso, y se marchó con el viento, dejándome enlazada a un sueño sereno. Tal como se supone debe ser, para que en las noches de nueva luna, sobre la más preciada belleza, la miel vuelva a caer.



Como los olivos, sudan aceite.
Mi cuerpo resbala sobre tu piel.
Duerme hombre tranquilo en el jardin, del Edén.
Que la humedad desprende sabor a miel.

martes, 7 de diciembre de 2010

I Fábrica


Roberto Matta (Chileno 1911-2002)
Obra ubicada en el Museo de Bellas Artes, Santiago, Chile.

Vivo lo que aprendo.
En los ojos que varios me han ya querido robar se escucha la belleza en eco del sonido que provocan las cadenas que bajan, que caen despavoridas, porque tiemblan de espanto, porque como dice René, “Yo no tengo miedo.”

En la mirada fija que varios envidian y quieren adueñar, porque transparenta mi verdad. Mi verdad, que con la fuerza de una avalancha separa mares profundos, sobrios, inmensos, e inmersos en el rigor metálico inquebrantable. Que domina, que suprime quejas y alegorías… porque así fue desde el principio.

Las preguntas están demás, porque de pequeños nos enseñan a ser seguidores, no emprendedores de la causa individual, si preguntas ¿por que?... te responden, “porque si,” “porque siempre se ha hecho así,” “porque a mi me dijeron que era lo correcto, y si lo dicen ellos, debe ser cierto.” Aunque las razones y los quienes en poder ya no existan esta mañana, las reglas ya están implantadas, y la cultura se vuelve una rutina torpe y majadera.

En el destello hermoso que enamora, que embruja sin querer está el polvo de hierros aniquilados por mi razón. Asesina de las estructuras en cadena agigantadas de avaricia, y los rosarios que se rezan sin saber por qué. Chacal del arreglo terco de la “educación” entre paredes, sicaria implacable de las disposiciones políticas que malversan los fondos de la integridad ciudadana.

En el verde salvaje e iconoclasta donde tantos han caído empapados en curiosidad se reflecta el misterio de la duda…EL MISTERIO DE LA DUDA. Porque cuestiona las leyes impuestas, no porque sí en rebeldía, sino ¿por qué? en reflexión. De tal forma, abrir paso a mi verdad, que es distinta a la tuya, y la tuya distinta a la de aquél.

Recapacitemos las peleas porque hay tantas verdades como personas subsistiendo. Y todos tienen el derecho de existir. El derecho de ser.

Me quieren robar los ojos porque piensan por si solos. Se quieren adueñar de ellos porque destrozan los esquemas brutos de la fabricación masiva. Me los quieren quitar porque ven más allá de la línea del horizonte, delatan fallas en el sistema que ha forjado la sociedad.

Me intentan arrebatar los ojitos esperanzados porque no soportan que griten…¡JUSTICIA! Porque no son negros o blancos, sino gris con verdes matices.

Me quieren cegar la mirada bella porque no encaja en el rompecabezas. Me han enseñado que “el cliente siempre tiene la razón.” Y yo digo, “no,” porque el dinero no es el medio, ni el fin, sino una de tantas cosas que llega y se va. Y que quede claro, que la integridad de mis morales vale mucho más.

¿Tengo que agradecerle a Dios, aunque crea que no hay Dios?... sino yo.
En la diversidad está la belleza que ahora mismo te cuenta, corona la diferencia. Su validez queda implícita, para absolutamente todo existe al menos una excepción. Todo es discutible y tengo mi verdad azul marina y la tuya verde agua como ejemplo para apoyarme.

“Ojo con los desarrolladores,” dudalos, preguntales, consideralos, o descartalos. Porque las razones no les pertenecen sólo a algunos, pero si, a cada uno.

El control y el domino imponen cárceles mentales. Propongo libertad para pensar, exponer, ejercer, y celebrar las diferencias de todas las verdades sin la vergüenza de por medio, sin la mayor esclavitud de todos los tiempos… si sueltas el miedo, nadie nunca jamás te podrá encarcelar, ni siquiera tu mismo.


“When the power of love, overcomes the love of power, the world will know peace.” Jimi Hendriks

martes, 30 de noviembre de 2010

II Le Lever du Soleil

"Like a cat in heat stuck in a moving car
A scary conversations,
Shut my eyes, can't find the brake
What if they say that you're a climber?
Naturally i'm worried if i do it alone
Who really cares cuz it's your life
You never know, it could be great
Take a chance cuz you might grow
...
Like an echo pedal, you're repeating yourself
You know it all by heart
Why are you standing in one place?
Born to blossom, bloom to perish
Your moment will run out
Cuz of your sex chromosome
I know it's so messed up how our society all thinks (for sure)
Life is short, you're capable
...
What you waiting for!?
I can't wait to go"




Aprendo lo que vivo.
Pido audiencia para holgar las cadenas que se empecinan en enrejarme desde las muñecas hasta los derechos. ¿Cómo puedo concordar con un sistema que se mantiene corrupto, intenta ser la verdad absoluta para subyugar discípulos que necesitan comer?

Subo al alto del Cerro Santa Lucia, para observar de lejos, y así estar más cerca. En un descuido, volaron los grilletes con el viento, para alivianar mi carga…literalmente.

Corrupto, si, corrupto. Porque me obliga a seguir las reglas que el mismo da vuelta y modifica a su favor para certificarlo como justo y único. Y luego sin vergüenza, imponerlo como roca a lomo de sus súbditos.

No espere de mí, porque a nadie doy explicaciones a menos de que deba las disculpas.

El cambio lo pensaré, escribiré, diré, y haré cuando crea sea necesario y esté convencida es mejor para mi, si es que lo es. Antes, jamás. Así que nada le debo, ya que las respuestas las rindo en el momento que las encuentre nacer desde mi centro, como el alba, como un renacimiento sin abusos, sin presiones, y justo a la hora de LE LEVER DU SOLEIL, y por supuesto, a nadie más que a mí.

Voy a bajar ahora para recoger lo que arrastró la ráfaga comprensiva, no porque necesite los grilletes para encajar en la ranura de esta sociedad que me queda estrecha, sino para cuidar la tierra que me sostiene, porque en ella vivo y respeto, y jamás sería mi deseo dominarla derrochando material corrosivo sobre su belleza.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Separador de páginas



Para vos Fran,

que nos amas a nosotras las mujeres y a las maravillas que esconden nuestros cuerpos.

Carne, hueso, lágrimas, sudor, y sangre enfrascados entre aguas y fuegos de mil y un colores.

A ojos cerrados u ojos abiertos, a brazos extendidos o estrechos, a piernas separadas o entrecruzadas. Somos tu fuente de vida, tu alimento, las que te condenan, y te liberan. Y yo, la que te ama sin temores de años entre medio. La que por tener mis razones, no paro de querer, por pasión, por anhelo, o porque a ciegas vivo una emoción y en vista se reconocer esa misma figura antes escondida.



Te regalo flores de fuego, te regalo soles cálidos de invierno.

Con todo el amor que hace bajar mis cadenas,

Te obsequio una margarita.


Siempre viva,
hasta en la muerte misma,
tu querida Cynthia.
*
*
*



28/10/2010

Colección cuerpos pintados
Pintado por:
1.- Raul Lara (nació en Bolivia, 1940)
2.- Pedro Ruiz (nació en Colombia, 1957)

viernes, 12 de noviembre de 2010

Ancla



Para ti querido Abraham,

Leí por ahí una vez,
"¿Qué harías si pudieras detener el tiempo?"

...y respondí,

Fijaría mi mirada enternecida en el radiante destello que permite la puerta entre abierta de su alma. Y una milésima de segundo antes del cierre en su cruel eternidad, el tiempo ordenaría a levitar. Hasta ser capaz de entender que el aferro, es el origen del sufrimiento.

-Lee una y otra vez, hasta el entendimiento.-


Se feliz, porque los momentos existieron.
Dejar ir, es parte de la aceptación.
No existe la perdida, porque jamás te perteneció.
Solamente escogió compartir su vida junto a ti.
Por eso vive el duelo con agradecimiento.
Y se feliz, porque sucedió en esta vida.

Te querré por todas mis existencias,
porque no te mereces menos,
Cynthia.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Mi peor enemiga



Voy mirando de frente, sin el objetivo de rebuscarme en los recovecos del camino. Si con la bondad habitando la mirada, reverberando luminosos limpios de vitrales abstractos, y así, va dejando traslucida la inocencia. Que juega las escondidas como una niña, y me hace zancadillas cuando olvido, vive en mí.

No persigo una expectativa.
No creo en el dar para recibir.
Espero nada, a cambio de mi sinceridad.
Espero nada, porque NO NECESITO.
Porque no les doy poder sobre mí.
Porque hay quienes ni siquiera saben lo que son,
-¿cómo le puedo exigir a quien no se halla?-
Porque prefiero observar los límites personales individuales, y abstener el margen de las ofrendas a eso. Darle oportunidad a las sorpresas, que son suculentas, no a la saliva tibia de la espera.
Porque no quiero envejecer más de lo exigido por conjunto de segundos. Las rabias y tristezas van dejando marcados los vitrales y el cutis con los caminitos subterráneos del tiempo.

Porque todo EMPIEZA POR MÍ, no por otro.
Porque agradecida soy.
Porque yo sí respeto.
Porque solamente me responsabilizo de mí.
Porque yo sí QUIERO SABER, PARA ENTENDER.
Si el aprendizaje no se origina en mí, no lo retendré en mi centro, y su valor sería insignificante, porque tendría la validez y el esfuerzo de una obligación, no de una iniciativa. Y me reprocharía yo misma, cual apostólico Romano la conciencia, después del tiempo, y antes de él también.
Por eso, NO ESPERO.

Ahora, hay que unir las piezas del rompecabezas porque ABSOLUTAMENTE TODO en esta vida, mal y bien agradecida, ESTÁ CONECTADO. Mis puntos suspensivos para esta respuesta preceden en este momento un gran, JAMÁS ME DECEPCIONARÁS. Porque soy libre del sufrimiento que envuelve las esperas. Porque todo, empieza en mí, mientras estoy asociada por lazos encandilantes a todo y a todos lo demás, para terminar inevitablemente en mí. Otra vez, y otra vez.

Mas del dolor de determinadas exigencias personales soy vulnerable. Determinadas, porque vivo columpiándome dentro mi cabeza sobre hamacas tejidas con laureles, que de vez en vez destejo para hacer coronas y brazaletes sobre mi silueta licenciosa, y con las hilachas que quedan, ligo mis insurrectos cabellos.

Las disciplinas más severas de mi mundo son los pasos a mi reivindicación. Estrictas me golpean el dorso de las manos como las religiosas del siglo pasado con sus varillas de palo. Porque de mi, SÍ ESPERO.

Yo soy la única persona que me puede decepcionar. Porque de mí soy responsable, de mi cuerpo, y de mi mente. Y sobre ellos, solamente yo, soy la que decido. Están a la deriva de mis decisiones de todos los días. Son esos moretones azulados los que me hacen escarmentar cuando no le tomo el peso a las que pueden ser las consecuencias. Y por lejos, la vulnerabilidad que en intermitentes está expuesta por mi condescendencia inocente y bien intencionada, es la causa de la peor de mis desilusiones. Me golpeo a mi misma entonces con la frase inevitable, “soy una estúpida.” Duele el morado azulado que dejo en los caminitos subterráneos del tiempo -que ya deben saber donde se encuentra.- Y me golpea la edad, y mis huesos quieres llorar, y mis huellas acumulan asperezas, y mis parpados cierran sus puertas un poco más para no dejar traslucida la inocencia que me hace tropezar.

Las espaldas de los pensamientos enrojecen solas dando vueltas ya mareados y confundidos sin saber qué fue lo que atropelló, ¿qué causó? la incomoda post emoción que no supe reconocer en el momento. Para remediar el resultado hay que volver al pasado cuantas veces sea necesario, y hacer un recuento de los detalles –que son los mas importantes,- pesquisar los errores propios, y las faltas externas a pesar que duelan. Porque del dolor hay que sacar provecho.

Así, me doy cuenta del atropello, que es precisamente el más vil. LA FALTA DE RESPETO. Jamás me había sentido manipulada, envuelta y cegada de manera tan maestra, sin mencionar las mentiras muy bien confeccionadas en tono y acento. ¡Que obra! Fui un títere que caminaba por encima del cielo hueco. Pero recapacité, ya las cuerdas corté, y la única responsable –porque querido Julián me ha enseñado a hablar de responsabilidades en vez de culpas- soy yo, únicamente.

Porque todo vuelve a mí,
del sufrimiento hay que sacar provecho.
La desilusión me la llevo está vez,
porque desde el principio se originó aquí, en mi centro.
Porque del resto, NADA ESPERO,
porque aunque se me olvide más de una vez,
la malicia, la mala educación, y la brutalidad... siempre existirán,
de quien me tengo que cuidar, es de mí,
porque he sido advertida otra vez a no desoír la intuición,
y no dejarme distraída en zalamerías,
porque la tonta, no me permito ser yo.

jueves, 14 de octubre de 2010

Azul Marino


El centro Solar guarda un corazón que dispersa fuego viscoso abrazador, escurre por todas las paredes para empapar sin piedad, entregadas por la fluidez ellas responden con la misma idiosincrasia, y fomentan el comportamiento calido de los susurros que en realidad son para el viento. Y sin embargo, el grandioso Ra debe alguna vez apagar su corona en la barca de Mesketet, y mientras va río arriba, enfría la circulación estelar, que no alcanza los extremos de la punta del pelo, ni las uñas de los dedos, y a las paredes les va faltando grados de temperatura, y en vez de sentir la calidez del Sol al amanecer, la aurora de sentimientos se va encerrando en un zigzag comprimido entre medio de las arterias Eridanus, convirtiéndolas en frío pensamiento. Lógica indiscutible que ni el mismísimo Ra pueda ahuyentar remando su Mandyet por los cielos estrellados de mi ser.

Dirijo mi vela impulsada por los vientos fríos de la serenidad en medio de tormentas eléctricas, que a veces me encuentran desprevenida, o muy bien preparada para recibirlas. Son esos mismos vientos los que soplan las cenizas ardientes del centro de mi Sol. La frialdad empuja, y más de una vez he caído por la borda, para bañar mis cabellos y mis auroras en las serenas aguas del hedonismo.

Estarás en el laberinto de mi constelación, que aunque pienses complicada, es de simple estructura. Exactamente por eso será muy difícil, o tal vez imposible encontrar salida. Es que cada quien bebe del vaso lleno del éxtasis que mejor le sacie. El riesgo lo corres tú, que si quieres te ahogas, o si quieres nadas en él, para comprender que la frialdad de los pensamientos no juegan azares con los sentimientos, pero tampoco es capaz de calcular las agigantadas dimensiones de las llamas que agrandan el Sol.

Es otra más de mi extraña forma de vida, descubrir que nado en colores fríos que mejoran mi circulación, y empeoran la de vos. Descubrir que cuando quiero soy pez de agua salada, y cuando quiero soy de ríos y lagos. Saber que no huyo de manantiales, que a veces quiero mojar mi cuerpo en ellos, y a veces, solamente tomar un único sorbo. O tal vez solamente observar mi reflejo, y ver después las ondas dispersar, mientras juego a los sapitos con las piedras que encontré antes en el camino.

Soy mi propio Ra, mi símbolo de luz solar, la que me doy vida, la que se la puede quitar y luego devolver por resurrección. Y todo claro es, gracias al color de mi frialdad. De quien aprendo la virtud de la cordura, quien me respalda al responder que no soy yo la demente, sino ellos quienes han perdido, o no encuentran aún su equilibrio.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

La libertad es imaginaria





Mucho tengo que decir. Por eso callo.
Para que nada de lo que diga sea ocupado en mi contra.
Pero aún así no puedo escapar las tajantes lenguas que rompen mi boca.
Precisamente porque el silencio otorga.

Otorga las respuestas obvias, eso escucho.

Otorgan las respuestas que queremos escuchar, para los más soberbios, o los más ilusos.

Otorgan las respuestas que no queremos escuchar, para los mas orgullosos, para los que se excusan siendo victimas.

Otorga maridajes de los azules de arriba con los de abajo, entremezclando matices en desacuerdo, que aunque tozudos, se reflejan el uno al otro.

Los verdes tristes contra el paso del tiempo, que claman su tierra querida, para ver las brillantes del cielo sin que entorpezcan los rascacielos, sin que los ciegue una sola suela.

Los rojos densos con los marrones concretos, como un cocktail de furia arraigado al suelo franco que tienta por un sorbo solito, que será más que suficiente para la perdición mortal e ingenua, porque no, no sabemos lo que hacemos. En eso estamos de acuerdo él y yo. Pero que no me repita que fue concebido por obra y gracias del espíritu santo -que ya no me chupo el dedo, ni tampoco dejo que me los metan a la boca.- No me miento yo, ¿voy a creer en las mentiras del resto? ¡joeerr!

Otorga mi cuerpo entero a tu imagen y semejanza, porque seré lo que vos impones de mí. Seré para ti, lo que vos quieras que sea, lo que vos permitas, para parecerme a ti, y negar luego que es así.

Otorga mis cóleras encerradas en un grano de arena, sumergido, ahogándose.

Otorga mis palabras moribundas a la altura de la quijada, que golpean las miradas prejuiciosas.

Otorga mis desganadas emociones atrapadas en el torrente denso, que quiere huir por los poros, y ensuciarte en un cariñoso abrazo.

Otorga todo lo que proponga tu imaginación.

Otorga las respuestas supuestamente obvias.

Las respuestas con las que nos encarcelamos, con las que nos robamos personalidad. Las características que nosotros mismos tenemos que descubrir por nuestra propia cuenta, se ven hundidas en el fondo de una pila de escombros adjudicados por extraños, y porque se les viene en gana, es su justificación. Tratándose de adueñar de los caminantes libres, para pensarlos como semejantes, para nivelarlos a su sociedad permitida.

Por favor no derrumbes lo que estoy construyendo. No me arrebates el significado de mi silencio.

Necesito subsistir el borrón de mi cara, necesito ser, necesito ser, necesito ser quien quiero ser. No a los verbos que dejan caer entre dientes rígidos sobre mi cuerpo y sobre su ausencia, descaradamente. No a la figura deforme que me pintan desde un principio como en un rellene de colores en un libro de niños, como a la unión de puntos en cuenta consecutiva, que no juega sobre papel inocente sino sobre uno fríamente calculado. No a lo que crea el producto de tu imaginación. Por favor no.

Sin embargo, es mucho pedir, seremos siempre el producto de nuestra imaginación. Nunca seremos nuestro propio dueño, porque no nos pertenecemos. Porque la libertad existe y a la vez no.

Entonces lo vi, me detuve a mitad de camino y me devolví por arrepentimiento, no estaba lista. Subí las escaleras desde donde lo observé otra vez. Entre medio el corazón me interrumpía pidiéndome salir del pecho. Lo veo, lo veo, lo veo fijo, ahí sentado mirando hacia abajo el mp3 en sus manos. Me decidí, recogiendo valor del retumbe de la música en mis oídos, marcando bien las huellas de mis botas sobre la losa. Me aproximé tanto que reposé mi mano izquierda en su hombro derecho, me incliné lo suficiente como para sentir la esquina de su boca contra la mía, y fugaz. Mi corazón quedó tranquilo, caminó de regreso y muy en paz consigo mismo. Por haberle dejado encima la enorme ansiedad que me cocía cada vez que lo veía en el hall indiferente.

Así mismo lo dejé, construyéndome en su imaginación… yo más ligera, y él pidiéndome de lejos que vuelva.


_____________________________________________________

Como quien tira de una cuerda que se romperá,
Tirar, tirar, tirar, tirar, tirar...
Como sin darse cuenta rozar un poco más,
Los ojos aún cerrados para no afrontar
Que el aire es de cristal,
Que puede estallar,

En una esquina de su boca se dejó estrellar,
Como la ola que se entrega a la roca,

Ahora no estás aquí,
Ahora no estoy aquí,
Pero el silenció es la más elocuente forma de mentir.

En tu silencio habita el mío
Y en alguna parte de mi cuerpo habitó
Un trozo de tu olor,
En tu silencio habita el mío
Y en alguna parte de mis ojos habitó
Un trozo de dolor.

Ahora estás aquí,
Ahora estoy aquí,
Abrázame para que piense alguna vez en ti.

Que el aire es de cristal,
Que puede estallar,
Que aunque mis labios no hablen,
Te quiero devorar.

martes, 7 de septiembre de 2010

Intuiciones Femeninas



El revestimiento que encierra mis más desapercibidas sensaciones, advierte con siete días de anticipación. Es el aliado fiel que cargará conmigo hasta la muerte. Sostiene con los pies, mis morales inventadas firmes al suelo. De uñas pequeñas los dedos cuidadosos que saben acariciar tu cuerpo, descubren maneras complacientes para tocar el propio también. Y con su estilo particular de algarabía me advierte cual sabia diosa de la tierra.

Los pechos son frágiles estos días, están aglomerados de ultra sensibilidad, hinchados, cargando aviso pretendiendo ser leche. Previo al Novilunio de este mes. Algo va a cambiar. Algo se está calculando calentito adentro. Esperando ser albergue del escaramujo que se bautizaría algún día de viajero. Para perpetuar pasiones de fuego en las tierras, y por los mares envolventes, y por los engatuzantes vientos. Al ver atrás, como lo hizo en su vez, el terreno al que por un momento asió.

Su tutora le enseñaría al pequeño, dejándolo a salvo sobre la sabia superficie del abismo, para dedicar algunas lecciones de vuelo. Pero quien vuela estos días es su Mosqueto. Y se derraman los antófilos - de embocadura a gloría según los más expertos - para esperar muy paciente enraizar en su tiempo de Plenilunio.

El genero de vientre “hystera” manda. Su poder se retuerce concentrado, como un trapo empapado en lamentos de sagrado despilfarro, para recordarme… para recordarnos a nosotras. Somos Soberanas de nuestros pasos y somos Emperatrices de los de ellos. Quienes deben honrar eterno agradecimiento, con rodillas en el suelo, mirada al alto en pupilas coincidentes, y labios sobre nuestro arcano, que no pueden olvidar es el tres. Porque no se falta el respeto a quien lleva el espacio relleno entre la vejiga y el recto. Sencillamente, no se falta el respeto.

Sin embargo, no es trapo lo que se estruja. Son mis entrañas. Queman al apretar dentro de la pelvis ensanchada, cóncava y convexa para por naturaleza complacer. Como si los huesos que rodean entendieran que el espacio personal es indispensable, necesario, e intransigente.

Mis turbias paredes de esponja se empapan a sus anchas. Pelean con los lazos de mis faldas de lino, y le ganan hasta a las cisuras la mayoría de las veces. De la misma forma que mis pies descalzos, le ganan a mis sandalias en mármol ajeno. Alivia el cause de las corrientes, ¿cuál es la lógica de una represa? si el río se quiere ir…hay que dejar que se vaya. Sin obligación de permisos -dispóngase a todo lo que aplique-.

Denso resbala finalmente, abrazado al canal que se caracteriza por ser poseedor de dos grandes luminosos extremos, el de entrada, y el de salida. Pende de un hilo que se hace charco a las puertas del Olimpo. Para calmar las angustias masculinas. Consigue corregir la mortalidad, y elevar el alma convertida sobre el suelo de laureles algodonados, donde recuesta el mejor de los agradecidos.

Discípulo originalmente de sandalias y togas femeninas, Rey hace millares de las energías celestiales y terrenales. Musas lo custodian y mantienen en su puesto, por su agradecimiento eterno al haber bebido del cáliz de la gloria. Su nombre, es Zeus.

Mi nombre de pila, Cynthia, proviene del griego Kynthia, o “Diosa de la Luna” (Artemisa) en referencia al Monte Kynthos, donde se encuentra mi templo. De naturaleza emotiva, amable y condescendiente. Doy lo mejor de mi, cuando quiero de verdad. Hija del Rey de todos los dioses. Por tanto, tome una ADVERTENCIA: c u i d a d i t o con lo que me hace, que me dice y como me piensa, que atormentarán truenos en la tierra, y verá rayos y centellas de muy cerca. Recuerde que tengo ese espacio relleno de Hysteria.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...